El fomento del comercio local y las pequeñas empresas debe ser la idea principal que rija el futuro nuevo modelo económico y turístico. Este sector ha estado poco considerado, a nivel práctico, en los planes de de los políticos locales. El uso interesado de la imagen del pequeño comerciante por parte de las políticas de la derecha ha sido el cáncer que ha sumido en una crisis estructural a los centenares de ciudadanos de Benicàssim que se dedican a esta actividad. Falsas promesas y campañas estériles, sin estrategias claras de gestión, sin un plan general de desarrollo turístico, han condenado al sector a un estado de supervivencia límite y a una dependencia excesiva de la estacionalidad. El Partido Popular ha engañado a los autónomos una y otra vez. Un claro ejemplo puede verse en Castellón donde, en poco tiempo, ha ido desapareciendo gran parte del comercio tradicional convirtiéndose en el “Castellón de las franquicias”. Unido al proyecto caro y tan poco meditado del Tram: muchas calles del centro han quedado comercialmente anuladas. Esta práctica de destrucción comercial ha sido impulsada por la lamentable gestión de Alberto Fabra y su equipo, y continuada por el actual alcalde Bataller, El plan tiene su punto culminante en una estrategia de dar prioridad en accesibilidad a las grandes superficies comerciales, destruyendo miles de empleos y anulando el dinamismo empresarial de la ciudad. Ese no es el modelo que quiere Compromís per Benicàssim para nuestro municipio. Los gobiernos del PP-ARB en Benicàssim también han intentado favorecer descaradamente a los grandes empresarios con proyectos quiméricos, favores en concesiones municipales y copiando estratégicas que han arruinado a este sector en otros municipios cercanos. ¡Basta ya de ineptitud e intereses de camarilla!

1. Facilidades, dinamización y soluciones.

El comercio es una fuente importante de ingresos para la administración local, crea puestos de trabajo, es una opción de ocio para los visitantes y a la vez que un buen escaparate para potenciar la marca turística. No deberían escatimarse esfuerzos a la hora de apoyarlo. Facilidades, accesibilidad y promoción, en lugar de IBIS injustos, trabas administrativas interesadas, favoritismos a empresarios amigos y planes estériles que generan muchas fotos y pocos o ningún beneficio.

2. Es urgente un consenso sobre movilidad urbana.

En Benicàssim la movilidad juega un papel importantísimo a la hora de hacer efectiva la rentabilidad de las tiendas. Las zonas peatonales son ideales para las compras. Pero nos encontramos con un municipio atípico. Hay que tener en cuenta que nuestro término municipal es extenso en cuanto a diferentes núcleos de población y la distancia hace que haya que utilizar el coche para llegar hasta el centro. Es imprescindible crear plazas de aparcamiento. Recientemente se inhabilitaron más de cien en el bulevard . También conviene racionalizar y impulsar el transporte público interurbano, especialmente en épocas de máxima ocupación. La conexión pueblo-playa-urbanizaciones debe ser fluida y eficaz, tanto para la comodidad y integración de los vecinos como para el beneficio de los comerciantes.

3. Hay que crear planes de actuación consensuados, no improvisados.

Otro factor que pone trabas al pequeño comercio es el corte continuo de la vía principal. Debería plantearse contar con las plazas a la hora de realizar los eventos. Planificar los cortes de circulación de manera más racional. No puede ser que tres horas antes de una actividad se paralice el pueblo. Habría que preguntar a los comerciantes qué opinan de estas actuaciones que suceden, desde años y nadie ha tomado cartas en el asunto. Los comerciantes esperan fechas como Semana Santa y verano para aliviar una economía que el resto del año se hace insostenible. Si no se facilita una circulación racional las cajas diarias merman de una manera considerable.

4. Predicar con el ejemplo es la mejor promoción. Si al consumo de proximidad.

Los políticos cobran sus salarios de los contribuyentes y son los primeros que han de dar ejemplo contribuyendo a que el comercio local pueda subsistir de una manera digna. Debemos consumir en Benicassim y participar en su economía. Este municipio se ha construido sobre el pequeño comercio y los autónomos que han peleado día a día, honradamente, por su supervivencia. La economía de Benicàssim será fuerte y estable mientras este sector sea importante. Compromís per Benicàssim considera que su desarrollo y conservación debe ser objetivo prioritario de toda política económica municipal. No podemos seguir con estas políticas de desprecio y sabotaje reiterado del Partido Popular hacia el pequeño comercio.

Apoyaremos a los pequeños comercios y a los autónomos en su reivindicación diaria, Endavant Compromís per Benicàssim.

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Pau Ferrando
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